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Conversación con intelectuales y artistas sirios en el sexto aniversario de la revolución

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Tariq Azize*

SyriaUntold, 17/03/2017

* Tareq Azize es un investigador sirio. Tiene decenas de artículos y  estudios publicados en periódicos, revistas y páginas web árabes. Escribió: «El frente Al Nusra de los sirios: Al Qaeda en su versión siria» (Grupo Sirio de Estudios e Investigaciones, 2013) y «El laicismo» (Syrian League for Citizenship, 2014).

Durante los seis años de la revolución siria, esta presenció numerosos cambios que aumentaron la oscuridad y la complejidad del asunto. Esos seis años trajeron consigo numerosas decepciones y decaimientos; sin embargo, no mataron la esperanza de los sirios ni su gran sueño del cambio. Eso se refleja en las opiniones de muchos de los que participaron en la revolución siria desde sus inicios, a los cuales hemos entrevistado con motivo del sexto aniversario de la revolución.

Wael Saadedín…la revolución ha empezado a adoptar una corriente nacional

 El poeta y ex detenido sirio, Wael Saadedín, cree que las personas que apoyan la revolución desde fuera de Siria tienen una actitud pasiva, porque la labor revolucionaria eficaz es la que realizan los revolucionarios dentro de Siria. Según él, puesto que no se encuentra en Siria, tan solo puede apoyar esa revolución, a lo que añade: «la situación siria actual no admite (desde mi punto de vista) más que dos opciones capitales: con la revolución o contra ella. Y, puesto que mi decisión está clara con respecto a este tema, tengo, en primer lugar, una obligación nacional que define la naturaleza de mi trabajo y, en segundo lugar, una obligación moral que orienta ese camino. Por eso, debo ver dicho camino con los ojos del crítico que se preocupa por su construcción frágil y acumulada para evitar los errores y los pecados, si podemos llamarlos así».

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El poeta Wael Saadedín. De su página oficial de Facebook.

Saadedín dice sobre los cambios que se fueron sucediendo en los últimos seis años: «nuestra revolución ha sufrido varios cambios y el más duro fue el tránsito de la revolución pacífica y reivindicativa (la revolución de la libertad y la dignidad) a la revolución armada. Eso obligó a muchas personas a empuñar las armas contra las fuerzas del régimen que reprimían a los manifestantes pacíficos. Puesto que los países regionales e internacionales conocen la importancia geoestratégica de Siria, empezaron a invertir en la revolución armada y a dividirla en facciones. Por tanto, en lugar de seguir protegiendo a los manifestantes, la tierra y el honor, abandonaron la revolución para convertirse en grupos islámicos extremistas, en su mayoría, vinculados a las potencias regionales y subordinados a las indicaciones del financiador actual».

Saadedín hizo referencia a la debilidad del discurso nacional de la oposición y de su actuación política ante el mundo, aunque reconoció que «el fruto de las décadas de totalitarismo fascista solo puede ser una oposición como esa». Concluyó su conversación diciendo: «creo que los largos años de revolución y la resistencia de muchos sirios valientes ha empezado a producir una corriente nacional desinteresada por el fracaso político o por las facciones existentes y centrada únicamente en los problemas de la revolución, para los que hay que buscar soluciones, aunque sea tarde».

Luiz Abdel Karim: Pido juicios imparciales para los que nos vendieron falsas ilusiones

La actriz, Luiz Abdel Karim, comentó a SyriaUntold algunos aspectos de su experiencia personal durante la revolución: «Cuando detuvieron a mi padre en 2011 se puso fin a mi vida matrimonial. Quería disfrutar de esa vida hasta mis últimos días, pero la diferencia en nuestros puntos de vista no permitió que continuara. Como cualquier otra mujer, soñé con tener una familia unida y feliz. Como esposa, no me faltaba ni el amor ni el estatus social; lo que faltaba en mi vida era el respeto. Puesto que quiero que se imponga la justicia y que la ley esté por encima de todos, sin distinguir entre los familiares de los gobernantes o famosos y los ciudadanos comunes. Eso es lo que no quiso entender el marido al que elegí con tanto amor».

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La actriz Luiz Abdel Karim. La foto proviene de su página de Facebook y se ha usado con su permiso.

Como actriz que trabaja en la radio, Luiz aseguró que tuvo el valor de oponerse a una frase escrita que elogiaba a un personaje del régimen; no obstante, su libertad individual y su capacidad de expresión personal no impidieron que siguiera soñando en un país en el que los derechos y la justicia sean para todos. Será despedida «pero lo que sucedió es el paso de unos hipócritas de un bando que apoyaba al régimen a otro que apoya a la gran revolución de un país. La revolución se ha convertido en la búsqueda de beneficios individuales y en votos a favor de actores políticos que no tienen nada que ver con el futuro de la Siria a la que aspiro». Y, por último, habló de sus pérdidas: «perdí un sueño que tenía desde la infancia y perdí mi vida profesional y personal, pero mi mayor pérdida fue la de colegas que se mintieron a sí mismos antes que a nadie y prefirieron el faccionalismo, sin pensar en los inconvenientes de lo que dicen o hacen. El sueño de volver a Damasco sigue iluminando mi emigración y sigo soñando en unos enjuiciamientos justos que alcancen incluso a aquellos que nos vendieron falsas ilusiones a la gente».

Manhal Barich: la estrategia de resistencia militar debe cambiar

El periodista y activista político, Manhal Barich, se centró en la parte militar: «tras las sucesivas pérdidas que acarreó la revolución, desde la parte antigua de Homs hasta llegar a Daria, Muadamiyat al Sham y Alepo; y desde ahí a Wadi Burda, el barrio al Waar y a Qabón, en la que tuvo lugar un violento ataque con la intención bloquear la Guta Este. Las facciones militares de la revolución deben revalorar y revisar su estrategia general que causó esas pérdidas».

Manhal cree que el concepto de zonas liberadas demostró ser catastrófico y brindó un pretexto al régimen para derrumbar las ciudades sobre los civiles, lo que ayudó en gran medida a la pérdida de acogida popular a las facciones militares, sobre todo, por el uso de las casas como bases militares dentro de los barrios residenciales. A eso se añaden sus numerosos conflictos internos y sus intentos de apoderarse de los recursos locales simples y de las instituciones del Estado que había abandonado el régimen; así como la creación de tribunales judiciales especiales dependientes de cada facción con la que intentan imponer una nueva realidad en la que prime el aislamiento. La forma de dominación cambia entre los distintos pueblos y localidades, según la ideología de cada facción, como dice Manhal.

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El periodista y activista político Manhal Barich. Página oficial de Manhal en Twitter y la foto se ha usado con un permiso oficial.

Barich continuó diciendo que «el remolino ruso (por aire) e iraní (por tierra) conllevó a la imposibilidad de abrir nuevos frentes y ganar nuevas zonas de control e influencia. Eso requerirá pensar en métodos como la penetración y el trabajo tras las líneas «enemigas» por medio del reclutamiento de redes secretas que ataquen por sorpresa y escapen después de elegir los objetivos delicados desde un punto de vista militar y de seguridad».

Manhal asegura que el retorno a las actividades militares iniciales contra las fuerzas del régimen, como sucedió a principios de 2012, —cuando se atacaron puestos de control militar en las afueras de las ciudades y se asaltaron cuarteles militares y aeropuertos— supone un gran agotamiento del ejército del régimen y de las fuerzas que lo apoyan. Y terminó diciendo: «no hablo de una resistencia popular, según la propaganda que quisieron difundir algunos, ya que esa tiene otro aspecto. Me refiero al abandono de la resistencia armada para evitar la pérdida de acogida popular a la revolución».

Munir Chuhud: el cambio se ha convertido en una gran verdad

Por su parte, el escritor y académico, Munir Chuhud, expuso un análisis conciso en el que considera que lo sucedido es una explosión popular espontánea dotada de toda legitimidad debido a la represión de la libertad de expresión y a la tiranía que los órganos de seguridad practican hasta el último aliento. Sin embargo, la legitimidad por sí sola no es suficiente para vencer si no hay un líder nacional que defina los objetivos y las estrategias con sutilidad. Asimismo, la revolución siria tiene su origen en la naturaleza del devenir, es decir, es la extensión de los incendios causados por los levantamientos populares de los países de la «Primavera Árabe». Siguió diciendo que «los que apoyaron la resistencia de la revolución (los frentes del Golfo, entre otros) no pretendían cambiar la realidad, por supuesto. Al revés, la apoyaron por ser una contrarrevolución que desmanteló todas las esperanzas que habían dominado los sentimientos de muchos sirios al principio. Ese apoyo contribuyó, además de a la opresión y a la incitación sectaria, al inicio disimilado de una guerra civil que, a su vez, se convirtió en un conflicto regional y mundial descubierto sobre la tierra siria y cuyo combustible son los sirios, principalmente».

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El escritor y académico Munir Chahúd. Exclusivo de SyriaUntold

Dice Munir, con respecto a lo que se conoce como «militarización» e «islamización», que el estado de Siria no podía soportar la militarización ni la islamización, pero ¿qué pasa si ambas se juntan? Eso conllevó a una división social con una diversidad de niveles: sectario y de clases, principalmente. El cambio se produjo (y sigue vigente desde finales de 2011) cuando fueron excluidos los agentes pacíficos activos por distintos medios: la opresión, la huida y el contrabando». El escritor cree que la oposición, que hizo frente al régimen gracias al apoyo exterior, desempeñó un papel catastrófico y contribuyó al estallido de la guerra civil en lugar de desempeñar su labor nacional. Se puede decir que es una de las «peores oposiciones de la historia», en palabras de Munir, que terminó diciendo: «el cambio se ha convertido en una gran verdad, aunque está latente. Las transformaciones sociales son lentas, engañosas y sucesivas, pese a la profundidad de las heridas. Parece que hay numerosos obstáculos inevitables antes de la efusión de la sociedad civil siria que se forma con lentitud y las más importantes son las disposiciones y los acuerdos internacionales».

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(Manifestación en la ciudad de Duma en el sexto aniversario de la revolución siria, el 17 de marzo de 2017. Origen: página de Facebook del activista y político, Yusef al Bustani. La foto publicada respeta todos los derechos de autor).

 

Traducido del árabe por Eman Mhanna en el marco de un programa de colaboración de la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Granada y la Fundación Al Fanar.

 

 

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1 Comentario

  1. Totalmente de acuerdo con Munir Chahúd en que el liderazgo de la oposición siria ha sido nefasto, pues ha contribuido a la destrucción del país y nada más. El pueblo actua con el corazón y se lanza a la calle, luego toma las armas, por eso necesita líderes que piensen y los guíen, ese liderazgo no pensó ni guió al pueblo, lo dejó que se perdiera dividido en facciones que son una prueba de la debilidad e incompetencia de sus líderes. ¿Qué hacer ahora que Siria está dividida y destruida? ¿Qué solución o acción podría ser consecuente con la realidad del país o países a la vez que responde a los sentimientos del pueblo, ¿o debería decir pueblos?, que tanto ha sufrido y que soporta heridas tan profundas?


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