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EDITORIAL. El atentado contra la iglesia de El Cairo forma parte del plan para expulsar a los cristianos de Oriente Próximo. Una reconciliación nacional alejada de la exclusión es el atajo para combatir el terrorismo

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Doaa_Ataque_Iglesia

Rai al Yaum, 12/12/2016

No cuestionamos que hay un plan para expulsar a los hermanos cristianos de Oriente Próximo y obligarles a emigrar detrás del que hay frentes extremistas islamistas y occidentales, tal vez también israelíes. El atentado de ayer contra la iglesia sede del papado copto ortodoxo en el centro de El Cairo es otro episodio de ese plan, al que se suman otros planes que tienen como objetivo desestabilizar Egipto, y no solo su régimen, desarticularlo y acabar con una convivencia de más de 1.500 años entre musulmanes y cristianos. El plan de intimidación de los cristianos comenzó en Iraq, y previamente en Líbano, y siguió por Palestina y Siria, y ahora adopta su imagen más deleznable en Egipto, coincidiendo además con la festividad del nacimiento del Profeta, como si quienes están detrás del atentado de la iglesia hubieran elegido ese día con cuidado para vincular el ataque al tolerante islam.

(…) No queremos emitir juicios precipitados antes de tiempo, ni acusar a unos frentes u otros de este crimen terrorista, pero no dudaremos en afirmar que la introducción de una bomba de 12 kilos en una iglesia fuertemente vigilada, sobre todo ahora que se acerca la Navidad, solo puede llevarse a cabo o por una negligencia absoluta por parte de la seguridad, o por la implicación de altos rangos de los aparatos de seguridad con conexiones con el equipo de seguridad del templo que habría facilitado la introducción del explosivo. Decimos esto después de haber hecho un seguimiento del atentado de la iglesia de Alejandría del 31 de diciembre de 2010 en el que murieron más de 21 cristianos que celebraban el Año Nuevo, y cuya ejecución fue atribuida posteriormente a frentes del Ministerio del Interior a cuya cabeza se encontraba Habib al Adly. El objetivo era usar ese ataque como pretexto para asestar un golpe a los Hermanos Musulmanes y a otros grupos del islam político.

(…)

Egipto necesita una diálogo profundo que no excluya ni margine a nadie, en el que participen todas las tendencias políticas y religiosas y que conduzca a una reconciliación nacional y a la amnistía de los presos políticos, porque la alternativa a esto es terrorífica: o un caos sangriento como el de Libia, Siria y Yemen, o una dictadura militar que gobierne el país con mano de hierro (…).

Viñeta de Doaa Eladl

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