El 8 de septiembre de 2021 se celebró en Ammán una reunión en la que participaron ministros de Jordania, Egipto, Siria y Líbano para abordar el envío de gas egipcio a Líbano a través de territorio sirio y jordano. El encuentro acabó con un acuerdo sobre un plan de trabajo y un calendario que permitirá el envío rápido de gas a Líbano a través de la reactivación del plan árabe de transporte de gas y electricidad suspendido desde finales de 2011. Para analizar esta cuestión traducimos dos extractos del think tank egipcio The Arab Wall.

Viñeta de Emmad Hayyach para Al Arabi al Yadid sobre la crisis de combustible en Líbano

Mohamed Basiuni Abdelhalim explora en su análisis  las dimensiones regionales de ese encuentro que centra en los siguientes puntos: 

    1. «Solución de la crisis energética libanesa: (…) durante la reunión de Ammán, el ex ministro de Energía y Agua de Líbano, Raymond Ghajar (léase Gayar), declaró que «el primer paso del que se beneficiará Líbano será el de dar suministro a la central de Deir-Ammar que necesita 600 millones de metros cúbicos de gas para generar 450 megavatios de electricidad»».
    2. «Respaldo al gobierno libanés de Nayib Miqati (Najib Mikati en transcripción anglófona, nuevo primer ministro libanés)».
    3. «Contrapeso a la influencia iraní en la región: la reunión de Ammán pretende contrarrestar la influencia iraní en Líbano. Los movimientos hacia la reanimación del gasoducto árabe entre los cuatro países árabes se producen después de que el secretario general de Hezbolá, Hasán Nasralá, anunciara el pasado 19 de agosto que se comenzaría a importar gas de Irán (…) La reunión de Ammán podría cerrar el paso a Hezbolá que usa la baza energética para reforzar la presencia iraní en la escena libanesa y mejorar la imagen de su grupo ante el aumento de la indignación contra él en Líbano al que se responsabiliza, en connivencia con la élite política actual, de las crisis a las que se enfrenta el país (…)»
    4.  «Disminución del aislamiento del régimen sirio: (…) el 4 de septiembre una delegación ministerial libanesa visitó Damasco en la primera visita oficial a ese nivel desde 2022 con el objetivo de estudiar el transporte del gas egipcio al Líbano. Al término de la reunión, el gobierno sirio anunció que aceptaba la petición de Líbano para importar gas egipcio con el fin de generar electricidad a través de territorio sirio»
    5. «Refuerzo de los lazos de cooperación árabe: la reunión de Ammán se celebró poco después de la participación de los principales países árabes en la cumbre de cooperación de Bagdad, el pasado 28 de agosto, en la que manifestaron su interés por reforzar relaciones con Iraq (…)”

Mohamed Ezz al Arab publica un artículo en el mismo medio sobre cómo los gasoductos podrían estar contribuyendo a una refuerzo de las relaciones de los países de la región asegura: “El gas, o lo que algunas narrativas llaman la «paz de los gasoductos» transfronterizos, cada vez tiene más peso en las relaciones interárabes al reforzar los intereses conjuntos, como refleja el envío de gas egipcio a Líbano a través de territorio sirio y jordano; al ofrecer soluciones árabes a las crisis de estos países, y más concretamente a la escasez energética como la que sufre Líbano; y al mantener canales de contacto que impidan un empeoramiento de las relaciones interárabes como ejemplifica el apoyo marroquí al gasoducto argelino que llega hasta España pese a la ruptura de relaciones diplomáticas entre Rabat y Argel. A todo esto hay que añadir la explotación óptima de los recursos de petróleo y gas, lo que se aplica claramente a la explotación de una línea que transporta el gas a Kuwait desde una zona compartida con Arabia Saudí; la readmisión de Damasco en la comunidad árabe después de que el gobierno iraquí anunciara que pretende importar gas natural de Siria; y también la confirmación del apoyo constante a los derechos nacionales palestinos como ha dejado claro el acuerdo egipcio-palestino para desarrollar un yacimiento de gas en Gaza. 

Viñeta de Abdel Amir sobre la crisis eléctrica en Iraq publicado en Shabakat al Nabaa al Maalumatiya. Texto: “Electricidad con sabor a democracia”

Ezz al Arab desarrolla el caso de las relaciones Marruecos-Argelia para explicar el papel que los recursos energéticos, y en este caso concreto el gas, puede desempeñar en la activación de los procesos de paz: “Pese a la ruptura de relaciones de Marruecos y Argelia a partir de una decisión tomada por Argelia el pasado 24 de agosto, Rabat ha manifestado su apoyo al mantenimiento del gasoducto Magreb-Europa (GME) que une los yacimientos argelinos con el continente europeo, atravesando territorio marroquí, cuyo acuerdo vence en octubre de 2021. Amina Benjadra, directora general de la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minerales, declaraba a la agencia de noticias marroquí MAP el 21 de agosto: «La voluntad de Marruecos de mantener ese gasoducto para exportar gas ha sido siempre clara a todos los niveles desde hace más de tres años (…) Hemos manifestado nuestra voluntad verbalmente y por escrito, en público y en privado». Con ello se ponía fin a todo lo dicho en informes sobre la intención de Rabat de impedir la renovación del acuerdo del gasoducto que une Argelia con España desde 1996. La postura de Argel parece relativamente diferente, aunque no ha manifestado una opinión ni acorde ni distinta de la marroquí, y fue expresada por su ministro de Exteriores, Ramtane Lamamra, el pasado 25 de agosto: «En cuanto al tema del gas, la empresa Sonatrach tomará una decisión después de hacer una evaluación que tenga en cuenta consideraciones internacionales y la nueva situación».

Fuentes:

  • الأبعاد القليمية لإجتماع دول خط الغاز العربي في الأردن
    • محمد بسيوني عبد الحليم.
    • 11/09/2021
  • «أنابيب السلام»: كيف تسهم خطوط الغاز في دعم العلاقات العربية- العربية؟
    • محمد عز العرب
    • 11/09/2021
  • Traducción del árabe: Mónica Carrión.

 

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